Como el teletrabajo y movilidad corporativa está cambiando las reglas del juego

Con la finalización del Mobile World Congress de este año quedan encima de la mesa varios asuntos a valorar y analizar con detenimiento. El principal: la sensación de que esta feria es algo más que un evento alrededor del Smartphone, es un acontecimiento donde la movilidad, en el sentido amplio de la palabra, es el actor principal. El internet de las cosas, los wearables, el coche autónomo o el 5G han sido claros protagonistas del evento, y más que tendencias, deben considerarse una realidad donde la deslocalización, la portabilidad y las interconexiones son la base.

Movilidad en la pequeña y mediana empresa.

La pyme no es ajena a esta realidad, y aunque muchas veces es reacia y suspicaz ante los cambios, la obviedad de la situación actual está forzando a muchas empresas a tomar medidas para fomentar la movilidad interna y para con sus clientes. Diferentes estudios (entre ellos el de Ipsos Mori) muestran como para los CIOs de pymes de todo el mundo, el cambio en los procesos internos y en la operativa diaria hacia un modelo móvil y deslocalizado es la prioridad número uno, y aunque durante el 2015, sólo el 20% de las organizaciones ha llevado a cabo iniciativas relacionadas con la movilidad (según muestra el VMware 2015 State of Business Mobility Report), todos los informes indican que el 2016 promete ser el punto de inflexión de una nueva era móvil, tanto en innovación como en crecimiento y transformación de los negocios.
¿Cuáles son las razones por las que la deslocalización es la principal prioridad para CIOs de medio mundo?
Por un lado, el 87% de los empleados declara que en alguna ocasión tiene que trabajar fuera de las horas establecidas desde un lugar que no siempre es la oficina, aunque sea con herramientas desactualizadas (como opina el 29% de los empleados encuestados).
Por otro, según estudios de WorldAPP, el 63% de las empresas que ha establecido medidas que fomentan el teletrabajo reportan ahorros de costes. Asimismo, estos estudios muestran como el 51% de las empresas que ha adoptado soluciones en pro de la movilidad reportan una mayor eficiencia y productividad, mientras un 43% declara que estas soluciones les posicionan mejor frente a sus competidores.
Movilidad corporativa y el cloud

Infografía: Como la movilidad en la empresa y el teletrabajo están cambiando las reglas del juego

Los resultados obtenidos en los últimos años y el análisis de los números, actúan como catalizadores y hacen que la contratación de servicios Cloud como herramienta hacia la movilidad (entre otras soluciones) haya aumentado más de un 15% en los últimos 3 años, como indica el 2015 IDG Enterprise Cloud Computing Survey.
Pero, ¿qué ofrece realmente el Cloud con respecto a la deslocalización y el teletrabajo?
  • Evita la dependencia sobre un dispositivo en concreto. La nube permite acceder a toda la información, archivos, contactos, comunicaciones y aplicaciones corporativas desde cualquier dispositivo. Promueve la independencia total sobre el hardware.
  • La integración de todos los sistemas de comunicaciones basados en el Cloud (mensajería instantánea, correo, teléfono, calendarios y tareas) incrementa la capacidad y velocidad de respuesta en las comunicaciones internas y externas fomentando la eficiencia y la productividad.
  • Mayor accesibilidad a todos los servicios con una simple conexión web. La tecnología detrás del Cloud permite un acceso web seguro a todas las necesidades tecnológicas de una empresa, lo único que se necesita es un navegador web.
  • Más fiabilidad, rendimiento y seguridad desde cualquier sitio. El Cloud lleva años demostrando mejoras significativas en términos de rendimiento y fiabilidad, además de incrementar la seguridad de la información y de las infraestructuras alojadas.
Definitivamente existe una tendencia imparable hacia la deslocalización y el teletrabajo, así lo demuestran los números, la sociedad y la economía y por eso la empresa no debe quedarse atrás. El Cloud, la nueva generación de Smartphones, los wearables y el internet de las cosas entre otros, facilitarán la integración de la empresa en esta nueva aventura global. El 2016 se plantea como el punto de inflexión y la empresa española debe subirse al carro si pretende seguir siendo competitiva. Veremos que nos depara el futuro.